lunes, julio 26

Entrevista a Eduardo Galeano

Autor: Jaime Avilés, La Jornada

Argentina, víctima "obediente”

“La lección para el mundo es no comprar el discurso del FMI, que conduce al exterminio”
MONTEVIDEO.— Desde la banda oriental del río de La Plata, a 40 kilómetros de Buenos Aires, lleno de una tristeza que no pretende ocultar pero que lo nutre de hallazgos y revelaciones en el terreno del lenguaje, Eduardo Galeano observa la crisis terminal de la Argentina, un país, dice, "víctima de la doctrina universal que aceptó, cumpliendo con todo lo que le mandaron" y al que "ahora, encima, castigan por obediente".
En la Casa de los Pájaros, donde vive con Elena Vilagra en el barrio Malvín, caminando con su perro Morgan por las breves colinas que bajan a la playa, cenando con sus amigos en un restaurante italiano, en cuyos muros aparece retratado junto a Antonio Skármeta, Joan Manuel Serrat o José Saramago, charlando, en fin, con La Jornada hasta altas horas de la noche en el sótano de un antiguo molino habilitado como bar, el escritor uruguayo reflexiona en voz alta, con palabras lentas, que a veces alarga para subrayar su importancia dentro de la frase.

Argentina hizo todo lo que le ordenó el FMI y está destruida. ¿Cuál es la lección para México?
No es sólo una lección para México, sino para el mundo, pero en general yo diría que no se crean el cuento: hay que tener un poco más de cuidado; los discursos del poder no expresan, ocultan, disfrazan. La lección es que no hay que seguir comprando ese discurso que conduce al exterminio, no sólo de las economías nacionales, sino que además tiene horrorosas consecuencias y no sólo económicas. Un discurso que no se traduce sólo en un empobrecimiento masivo y en una concentración ofensiva de la riqueza, en la bofetada, el cotidiano insulto, que es la ostentación del poder de unos poquitos en medio del desamparo de tantos...

¿Cuáles son las consecuencias no económicas?
Primero, el desprestigio de la democracia. Ahora se la identifica con la corrupción, con la ineficiencia, con la injusticia, que es lo peor que podría pasarle a la democracia. Al fin y al cabo, democracia significa "poder del pueblo" y hasta qué extremos ha sido humillada esta palabra, que ha terminado por convertirse en antónimo de justicia. Mucha, muchísima gente cada vez más lo siente así, sobre todo entre los jóvenes. La democracia es una cueva de ladrones que no sirve para nada y que no hace más que lastimar a los pobres. ''Esta es la visión de la democracia que está teniendo una inmensa cantidad de gente, por lo menos en los países latinoamericanos, y ésta es la consecuencia cultural más grave, porque hay una cultura democrática que hace posible que el ejercicio de la democracia sea algo más que un juego de sombras chinas en la pared''.

Un caldo de cultivo para el fascismo...
Otro daño tremendo son las grandes lastimaduras que ha sufrido todos estos años la cultura de la solidaridad. Los lazos solidarios sociales tienen expresiones culturales nacidas del vínculo con los otros. En un sistema que predica el egoísmo y lo practica, la cultura de la solidaridad está siendo muy mal herida. Hoy por hoy la cultura que predomina es la del sálvese quien pueda y cada quien a lo suyo, y el que caiga que se joda. Y eso también me duele muchísimo. Te cuento cosas que me duelen de la realidad cultural actual y que se traducen en un cambio de lenguaje: hay una jodida actualización del diccionario.

Le pregunto por la melancolía que prevalece en países como Argentina y Uruguay, formados básicamente por inmigrantes nostálgicos de Europa.
Sí —acepta—, éstos son países que tienen una población de inmigrantes en su abrumadora mayoría, y allí es interesante anotar que eso está en el fondo de una perplejidad universal ante la magnitud de una crisis como la que está sufriendo Argentina, que es una verdadera tragedia. Perplejidad universal porque no se entiende cómo es posible que ocurra esto en un país blanco, bien nutrido, sin problemas de explosión demográfica, pero el hecho en sí cuestiona las teorías de antropólogos, sociólogos, politólogos y otros ólogos que identifican, por ejemplo, subdesarrollo y pobreza con explosiones sociales, cosas, nos dicen, que suceden en las regiones oscuras del planeta, las regiones condenadas de antemano a padecer la pobreza por su color de piel debido a mestizajes que no dieron buenos frutos. Pero contra esas interpretaciones racistas de la desdicha humana se producen episodios como este de la Argentina y no se explican cómo pudo ocurrir.

Pero Argentina tiene todo —le recuerdo—, agua, petróleo, trigo, carne, un territorio gigantesco y vacío. Algunos sectores de izquierda piensan que podría salvarse sola. Galeano descarta la idea.
Eso es impracticable. Solo no se salva nadie. La única salida para los países latinoamericanos para no perderlo todo o recuperar parte de lo que se ha perdido es que seamos capaces de unirnos. En América Latina los presidentes se reúnen pero no se unen; hacen esas cumbres, intercambian discursos, posan para la foto, pero no son capaces de unirse para hacer frente juntos a la banquería internacional que nos gobierna, a la usura de la deuda externa que nos está estrangulando, al derrumbe de los precios de todo lo que vendemos. Si los presidentes se unieran quizá se podría hacer algo para no asistir con fatalismo a esta suerte de imposición universal de la desdicha como destino al que pretenden condenarnos. Pero allí tienes otro aporte al nuevo diccionario.

¿Cuál?
El nuevo nombre de la dictadura financiera es comunidad internacional; cualquier cosa que hagas para defender lo poco que te queda de soberanía es un atentado contra la comunidad internacional, no un acto de legítima defensa contra la usura que practica la banquería que gobierna el mundo y a la cual cuanto más le pagás más le debés. Por eso, en un país como Argentina está desmantelado todo, la economía, el estado, la identidad colectiva de la gente que ya no sabe quién es, para qué es, de dónde viene o a dónde va. Hay un vaciamiento espiritual que simétricamente corresponde al vaciamiento material de un país saqueado hasta las telarañas.

POR LAS PRIVATIZACIONES, ARGENTINA PERDIO SU ECONOMIA; URUGUAY TAMBIEN VIVE HORAS DIFICILES
Uruguay tiene 3 millones de habitantes y una decepción profunda. Está en el centro del verano y todavía no llegan los turistas de Buenos Aires que solían traer los dineros necesarios —alrededor de 5 mil millones de dólares anuales— para que el país sobreviviera hasta la próxima temporada vacacional. Esos recursos están hoy congelados al otro lado del río de La Plata, dentro del corralito bancario que secuestró los ahorros y los sueldos de los depositantes argentinos, y "acá también va a estallar una crisis tremenda, eso está en las tapas de los libros", asegura el taxista que me conduce de nuevo a la Casa de los Pájaros, donde viven Elena Vilagra y Eduardo Galeano. La entrevista se reanuda en el pequeño jardín de su acogedora vivienda. Hace muchísimo calor, bebemos cerveza, comemos fainá, fritura de masa condimentada con especias, y hablamos al amparo de las plantas y las flores y los árboles de esta "selva" en que la esposa del escritor uruguayo ha volcado su imaginación y dedicaciones desde que la pareja regresó del exilio en Cataluña, a mediados de los ’80, al final de la dictadura militar.

Estamos a la orilla de uno de los ríos más anchos del mundo, que baña dos expresiones de una misma cultura. ¿Por qué en Uruguay no ha sucedido lo mismo que en Argentina?
Galeano se remonta al comienzo de la historia:
Hay algunas diferencias importantes entre Uruguay y Argentina dentro de lo que podría ser un cuadro de cosas compartidas. Una historia común que se rompe a partir de la desintegración del espacio colonial que fue el virreinato del río de La Plata. Son diferencias que provienen de las tempranas reformas que acá se hicieron en la época de don José Batlle Ordóñez, un hombre con un impulso tremendo de cambio y un precursor para su tiempo (de 1904 en adelante); un visionario que colocó a Uruguay a la vanguardia del mundo en muchos aspectos. Cuesta imaginarlo ahora porque estamos a la retaguardia en tantas cosas, pero este país fue el exitoso laboratorio de una serie de transformaciones sociales, políticas, económicas, culturales que ahora son asombrosas vistas a la distancia. Por ejemplo, la nacionalización de los servicios públicos y después la puesta en marcha del Estado como motor industrial.

Milagro en país chico… ¿Qué tipo de reformas?
Una tempranísima ley de divorcio de 1908 -mi abuela, por ejemplo, era divorciada-, y reformas sociales fundamentales como la educación laica, gratuita y obligatoria, incluida la educación física; Uruguay se llenó de campos de deporte, lo que explica este milagro de que hayamos sido campeones del mundo en fútbol antes de que existiera la copa Jules Rimet, en las olimpiadas del ’24, del ’28 y después en el primer campeonato mundial del ’30, algo notable para un país tan chiquito que tiene menos habitantes que Ciudad Nezahualcóyotl. Pero fue posible porque el Estado expresaba de veras a la comunidad en su conjunto, no era sólo una máquina inventada por pocos para hacer papilla a los demás. De algún modo esto es lo que estuvo, creo, detrás del plebiscito que se hizo hace algunos años. No recuerdo la fecha pero en plena euforia de las privatizaciones en América Latina, cuando estaban vendiendo hasta los obeliscos, aquí se hace un plebiscito y 73 por ciento de la población vota en contra de las privatizaciones; entonces los monopolios públicos siguen siendo públicos, teléfonos, luz, todo lo que corresponde a la actividad estatal. Acá la gente no se creyó ese cuento de que las privatizaciones iban a servir para liberar al país de la deuda externa, esa soga que todos tenemos atada al pescuezo, y fue un acierto porque en Argentina, Brasil, México, Chile, donde todo se privatizó, no sólo no hubo libre competencia sino monopolio privado y la deuda externa se multiplicó en medio de una avalancha de capital proveniente de la venta de los servicios y recursos públicos. Ese plebiscito nos salvó de caer en lo mismo.

¿Cómo describes la situación de tu país?
Uruguay está viviendo horas muy difíciles, la globalización nos ha golpeado muchísimo, la industria está arrasada… Poco queda del Uruguay que me hizo y me formó, pero a pesar de eso el país todavía tiene algunas defensas posibles que Argentina no tiene por la sencilla razón de que perdió su economía; si no hay cierto control de los recursos económicos básicos, la soberanía termina reduciéndose a un himno, a una bandera.

Decías que la tragedia de Argentina, una sociedad blanca, culta y bien comida, es hoy el ejemplo de lo que le puede pasar a cualquier sociedad culta y bien comida.
Lo de Argentina hizo estallar las costuras de los esquemas en que el pensamiento único trata de encerrar a la realidad. Pero es sólo un caso. Otro ha puesto en evidencia de manera lastimosa la ignorancia que el llamado mundo occidental, porque habría que ver hasta dónde es occidental, tiene respecto del mundo islámico, de una cultura que abarca más de mil millones de personas y que es víctima de una fabricación de mentiras a escala industrial para desprestigiarla. Yo soy escritor, o me gusta creer que lo soy, y escribo en una lengua que tiene miles de palabras que provienen del árabe y las uso todo el tiempo. Eso me obliga a ser muy cauteloso a la hora de descalificar a esa suerte de "oscura amenaza" a que los medios están tratando de reducir al Islam. Como viví mi exilio en España, puedo dar fe de ese incesante homenaje al agua que es la cultura islámica, por oposición al sombrío mundo de las catedrales del que yo provengo, porque tuve una infancia muy católica, pero eso no me impide abrir los ojos y tratar de ver a los demás, a los otros, a los que creen distinto, opinan distinto, sienten distinto. (El historiador estadounidense Arnold J. Toynbee advierte que las sociedades en decadencia tienden a la uniformidad y las sociedades en ascenso tienden a la diversidad. Cuando una sociedad empieza a declinar, a caerse, a quedarse muda, repite siempre las mismas palabras, sufre una crisis de las ideas que se manifiesta en la repetición...

Deja de pensar con ideas propias, ¿no?
A propósito de lo que pasó el 11 de septiembre, he leído los disparates más colosales. Por ejemplo, la imposibilidad de los organismos de la inteligencia estadounidense para actuar en Afganistán porque no tenía personal "especializado en lengua árabe", pero en Afganistán no se habla árabe, sino pashtún y otras lenguas. O como tantas veces he oído hablar del "peligro árabe" y tomaban por ejemplo a Irán, pero Irán tampoco es árabe, es persa. O cuando se habla de la "religión árabe", pero los árabes son una minoría dentro del Islam y la inmensa mayoría de la población mundial que cree en el mensaje de Mahoma no es árabe. Digo esto como ejemplo de las bobadas que nos repiten cada día hasta que se convierten en verdades imbatibles.

Galeano bebe un sorbito y recuerda:
Fíjate lo que ocurrió ahora en una universidad de Boston. Un profesor me escribe para contarme que tomó de La Jornada un artículo mío sobre el 11 de septiembre llamado El teatro del bien y del mal. Lo metió en Internet, lo distribuyó entre los demás profesores de su college, pero uno de ellos lo denunció ante los directivos; éstos lo acusaron de poner en peligro la seguridad nacional y de allí el caso pasó a los órganos del Estado, que advirtieron que ese artículo mío podía contener mensajes subliminales en código, instrucciones terroristas en código. Ahora este profesor ha tenido que contratar abogados y se ha convertido en objeto de una persecución digna de los tiempos del macartismo.

Entonces —le digo— tú debes estar ya en la lista negra del Pentágono.
Bueno —replica de mal humor—, yo tengo piel de elefante viejo, pero piensa en la situación de ese hombre. Éste es el clima que se está armando en el mundo para echar al fuego todo lo que pueda parecer una duda, una disidencia... Por eso, cada vez es más evidente que hay que inventar algo, un camino de salida porque estamos chocando contra la pared en todas partes y todo el tiempo. Y esperar un milagro, como que me crezca el pelo, eso no es posible. Tenemos que rebelarnos contra esta imposición de la desdicha como destino y tratar de imaginar algo diferente a partir de ciertas certezas que todavía nos quedan.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

jueves, julio 15

Matrimonio gay: El Senado argentino aprobó la ley

A pesar de la oposición de la Iglesia católica, el proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo que dividió a la sociedad fue aprobado en el Congreso nacional. Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano en aceptar la unión de homosexuales y prevé cambiar la fórmula de "marido y mujer" por el término "contrayentes". La reforma igualará los derechos de adopción, herencia y beneficios sociales de las parejas gays y heterosexuales.

Argentina se convirtió en la madrugada en el primer país de América Latina en autorizar el matrimonio homosexual, con un histórico voto en el Senado. La ley se aprobó con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, tras una maratónica sesión de más de 13 horas y pese a la oposición de la Iglesia católica, culto ampliamente mayoritario en el país, que lideró una intensa movilización social para impedir la aprobación del proyecto. Los senadores votaron según sus concepciones personales, sin que existiera una postura homogénea en los bloques.

La iniciativa, apoyada por el gobierno peronista de la presidenta Cristina Kirchner, consagró por ley los matrimonios gays. La nueva legislación contempla reformar el Código Civil cambiando la fórmula de "marido y mujer" por el término "contrayentes" y prevé igualar los derechos de las parejas homosexuales con las heterosexuales, incluyendo los derechos de adopción, herencia y beneficios sociales.

Argentina se convirtió así en el primer país de América Latina en autorizar el matrimonio gay a nivel nacional y el décimo en el mundo después de Holanda, Bélgica, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal e Islandia. En América Latina únicamente se reconocían hasta ahora uniones civiles (que dan derechos más o menos ampliados) entre personas del mismo sexo en dos países, Uruguay y Colombia, y la boda gay en Ciudad de México. "Hoy es un día histórico. Por primera vez en Argentina se legisla para las minorías", expresó el senador Miguel Pichetto, jefe del bloque del peronismo oficialista.

Al respaldar la nueva norma, el jefe del bloque del opositor radicalismo, Gerardo Morales, afirmó que "llegó la hora de sancionar normas que se adapten a nuevos modelos de vínculos familiares" y recordó la existencia de "modelos de familias diferentes (a los) que teníamos hace 30 ó 40 años".

Centenares de manifestantes que aguardaban el resultado frente al Parlamento en una fría madrugada festejaron la votación, que respaldó un dictamen de la Cámara de Diputados aprobada semanas atrás. Cuando comenzaba la sesión en el Senado se registraron algunos incidentes entre los manifestantes favorables a la ley con algunos grupos católicos en las puertas del Congreso. La mayoría de los senadores rechazó además una moción que impulsaba la unión civil, que negaba derechos como la adopción.

El proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo dividió a la sociedad que se expresó en los últimos días en manifestaciones a favor y en contra de la ley, y en fuertes polémicas entre el gobierno de Cristina Kirchner y la Iglesia Católica. La institución religiosa lanzó en la última semana una fuerte ofensiva contra la ley y movilizó a decenas de miles de sus fieles para presionar contra la norma.

La presidenta Kirchner, de visita oficial en China, se puso al frente del reclamo de la minoría homosexual, pese a que el proyecto había sido una iniciativa del opositor socialismo, y fustigó a la autoridad católica por convocar a "una guerra de Dios" contra el reconocimiento del matrimonio homosexual.

Antes de votarse la ley, nueve parejas del mismo sexo obtuvieron desde diciembre pasado permisos judiciales para contraer enlace por registro civil, algunos de los cuales fueron anulados por otros jueces, aunque todos están en proceso de apelación, incluso ante la Corte Suprema.
El matrimonio gay en el mundo
Al sancionar una ley que legaliza el casamiento homosexual, Argentina se convirtió en el primer país de América latina y el décimo en el mundo en autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional.

Éste es el estado mundial de la legislación sobre el casamiento gay:

- Holanda: Tras haber creado en 1998 una unión civil abierta a los homosexuales, Holanda fue, en abril de 2001, el primer país en autorizar el casamiento civil a parejas del mismo sexo. Las obligaciones y derechos de los cónyuges son idénticos a los de miembros de matrimonios heterosexuales, entre ellos el de la adopción.

- Bélgica: Los casamientos entre homosexuales están autorizados desde junio de 2003. Las parejas gays tienen los mismos derechos que las parejas heterosexuales. En 2006, obtuvieron el derecho a adoptar.

- España: El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero legalizó en julio de 2005 el casamiento entre personas del mismo sexo. Estas parejas, casadas o no, tienen también la posibilidad de adoptar.

- Canadá: La ley sobre el casamiento de parejas homosexuales y el derecho a adoptar entró en vigencia en julio de 2005. Anteriormente, la mayoría de las provincias canadienses ya autorizaban la unión entre personas del mismo sexo.

- Sudáfrica: En noviembre de 2006, Sudáfrica se transformó en el primer país del continente africano en legalizar la unión entre dos personas del mismo sexo por "casamiento" o "unión civil".

- Noruega: Una ley de enero de 2009 pone en condiciones de igualdad a las parejas homosexuales, tanto para el casamiento y la adopción de niños como para la posibilidad de beneficiar de una asistencia a la fecundación. Desde 1993, contaban con la posibilidad de unirse en unión civil.

- Suecia: Pionera en materia de derecho de adopción, desde mayo de 2009 Suecia permite a las parejas homosexuales casarse por civil o religiosamente. Desde 1995, estaban autorizadas a unirse por 'unión civil'.

- Portugal: Una ley que entró en vigencia en junio de 2010 modifica la definición de casamiento al suprimir la referencia a "de diferente sexo". Excluye el derecho a adoptar.

- Islandia: La primera ministra islandesa, Johanna Sigurdardottir, se casó con su compañera el 27 de junio, día de la entrada en vigencia de la ley que legalizó los casamientos homosexuales. Hasta entonces, los homosexuales podían unirse legalmente pero la alianza no era un verdadero casamiento.

- En Estados Unidos, cinco estados autorizaron el casamiento gay: Iowa, Connecticut, Massachussetts, Vermont y New Hampshire y la capital, Washington, mientras que en México sólo está habilitado en el distrito federal, donde viven ocho millones de personas.

- Otros países han adoptado legislaciones respecto de la unión civil, que dan derechos más o menos ampliados a los homosexuales (adopción, filiación), en particular Dinamarca que abrió en 1989 la vía al crear una "unión registrada", Francia al instaurar el PACS (Pacto Civil de Solidaridad) (1999), Alemania (2001), Finlandia (2002), Nueva Zelanda (2004), Reino Unido (2005) República Checa (2006), Suiza (2007), Uruguay y Colombia.

www.elobservadorglobal.com

El matrimonio gay en el mundo

Al sancionar una ley que legaliza el casamiento homosexual, Argentina se convirtió en el primer país de América latina y el décimo en el mundo en autorizar el matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel nacional.

Éste es el estado mundial de la legislación sobre el casamiento gay:

- Holanda: Tras haber creado en 1998 una unión civil abierta a los homosexuales, Holanda fue, en abril de 2001, el primer país en autorizar el casamiento civil a parejas del mismo sexo. Las obligaciones y derechos de los cónyuges son idénticos a los de miembros de matrimonios heterosexuales, entre ellos el de la adopción.

- Bélgica: Los casamientos entre homosexuales están autorizados desde junio de 2003. Las parejas gays tienen los mismos derechos que las parejas heterosexuales. En 2006, obtuvieron el derecho a adoptar.

- España: El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero legalizó en julio de 2005 el casamiento entre personas del mismo sexo. Estas parejas, casadas o no, tienen también la posibilidad de adoptar.

- Canadá: La ley sobre el casamiento de parejas homosexuales y el derecho a adoptar entró en vigencia en julio de 2005. Anteriormente, la mayoría de las provincias canadienses ya autorizaban la unión entre personas del mismo sexo.

- Sudáfrica: En noviembre de 2006, Sudáfrica se transformó en el primer país del continente africano en legalizar la unión entre dos personas del mismo sexo por "casamiento" o "unión civil".

- Noruega: Una ley de enero de 2009 pone en condiciones de igualdad a las parejas homosexuales, tanto para el casamiento y la adopción de niños como para la posibilidad de beneficiar de una asistencia a la fecundación. Desde 1993, contaban con la posibilidad de unirse en unión civil.

- Suecia: Pionera en materia de derecho de adopción, desde mayo de 2009 Suecia permite a las parejas homosexuales casarse por civil o religiosamente. Desde 1995, estaban autorizadas a unirse por 'unión civil'.

- Portugal: Una ley que entró en vigencia en junio de 2010 modifica la definición de casamiento al suprimir la referencia a "de diferente sexo". Excluye el derecho a adoptar.

- Islandia: La primera ministra islandesa, Johanna Sigurdardottir, se casó con su compañera el 27 de junio, día de la entrada en vigencia de la ley que legalizó los casamientos homosexuales. Hasta entonces, los homosexuales podían unirse legalmente pero la alianza no era un verdadero casamiento.

- En Estados Unidos, cinco estados autorizaron el casamiento gay: Iowa, Connecticut, Massachussetts, Vermont y New Hampshire y la capital, Washington, mientras que en México sólo está habilitado en el distrito federal, donde viven ocho millones de personas.

- Otros países han adoptado legislaciones respecto de la unión civil, que dan derechos más o menos ampliados a los homosexuales (adopción, filiación), en particular Dinamarca que abrió en 1989 la vía al crear una "unión registrada", Francia al instaurar el PACS (Pacto Civil de Solidaridad) (1999), Alemania (2001), Finlandia (2002), Nueva Zelanda (2004), Reino Unido (2005) República Checa (2006), Suiza (2007), Uruguay y Colombia.

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miércoles, julio 14

Cuadros dentro de cuadros

Diez libros de no ficción que hay que leer antes de morir

Por: LEILA GUERRIERO para la revista SOHO

Lo decimos sin titubear: Leila Guerriero es una de las mejores cronistas de Latinoamérica. Y celebramos su libro Frutos extraños, crónicas reunidas 2001-2008. Esta gran colaboradora de SoHo es la autora de esta lista.

1. Operación masacre, de Rodolfo Walsh: el argentino Rodolfo Walsh escribió Operación masacre ocho años antes de que Truman Capote escribiera A sangre fría. Muchos establecen, aquí, el comienzo de la no ficción. Como sea, este libro es una maquinaria implacable, una investigación puesta en marcha a partir de una frase magnífica "Hay un fusilado que vive", con datos chequeados por tres y cuatro fuentes, escrito en un estilo asombrosamente contemporáneo. El prólogo a la tercera edición basta para rendirse a sus pies. A los de Walsh, claro.

2. El violento oficio de escribir, de Rodolfo Walsh: reúne su obra periodística entre 1953 y 1977. Si alguien se atreve a pensar que inventó alguna cosa, haría muy bien en leer los textos de este hombre que escribía lo que escribía más de cincuenta años ha.

3. La guerra moderna, de Martín Caparrós: crónicas planetarias que hablan de la prostitución infantil en Sri Lanka, el carnaval en Río y la música tropical en la Argentina. Todo lo que hace falta saber sobre la crónica qué mirar, cómo mirar, cómo escribir está aquí. Después, claro, hay que leer El interior, una obra en la que Caparrós toma riesgos narrativos majestuosos.

4. A sangre fría, de Truman Capote: a pesar de que, gentileza de Hollywood, se puso de moda asegurar que Truman Capote era un manipulador, la historia de la matanza de los Clutter es una obra con la potencia de un acorazado, igual de inoxidable.

5. Féretros tallados a mano, de Truman Capote: incluido en Música para camaleones, cuenta una serie de crímenes reales ocurridos en un pueblo del oeste americano. Utilizando un diálogo interrumpido por párrafos que hacen avanzar la cronología, transmite un miedo enceguecedor.

6. El ladrón de orquídeas, de Susan Orlean: la severidad de la investigación y una extraña sutileza reinan en este libro, atravesado por la búsqueda de un grial que, al final, no aparece: la orquídea fantasma. 7. Retratos y encuentros, de Gay Talese: incluye textos canónicos, como Frank Sinatra está resfriado, pero Nueva York, ciudad de cosas inadvertidas, es una pieza encantadora, escrita en puntas de pie.

8. El enterrador, de Thomas Lynch: Thomas Lynch es norteamericano, poeta, y fue, por veinticinco años, dueño de una funeraria en Michigan. Escribió este libro cuyo tema es la muerte, los muertos, el oficio de enterrar. En el capítulo 'Tratado breve', habla de su propio entierro: "Quiero nieve revuelta para que la tierra se vea herida, abierta a la fuerza, sin disposición a participar (...) Vayan hasta el hueco en la tierra. Quédense al lado. Miren dentro. Pregúntense. Y sientan frío". Después dice: "Vivan para siempre". Y entonces todos podemos llorar en paz.

9. Ébano, de Ryszard Kapuscinski: no hace falta leer mucho más para entender el continente africano. Ni para saber por qué tantos dicen que Kapuscinski era un señor muy genial.

10. El libro de la almohada, de Sei Shonagon: escrito por una mujer japonesa entre el año 900 y el 1000, contiene, entre otras cosas, listas como las que siguen: "Cosas que dan una sensación de limpieza: una taza de barro. Un recipiente nuevo de metal. Una caja de madera nueva". O: "Cosas encantadoras: huevos de pato. También sus nidos". Y esta: "Cosas sórdidas: el revés de un bordado".

domingo, julio 11

“No hay nada más profundo que lo superficial”

En la era de la imagen, donde la publicidad y los modelos estéticos invaden todos los ámbitos de la vida personal y la realización pasa por los que se tienen, especialmente a través de la moda, hay quienes consideran que lo superficial significa profundidad, porque la exterioridad de una persona está estrechamente vinculada con lo que le pasa a ella por dentro: su modo de ser, de sentir, de pensar y de actuar en el rol que desempeña en la sociedad.

Claudia Lombardi, es Licenciada en Ciencias de la Comunicación y en los últimos años se ha especializado en imagen personal y empresarial. A través de un análisis de la sociedad y de la imagen que sus miembros tienen, evidenció que al momento de definir un estilo “hay que ser coherente entre lo que uno usa y lo que uno es”, es decir, la elección de una prenda no sólo está vinculada con su funcionalidad, o con los cánones de belleza de determinado momento histórico, sino también con lo que la persona fue, es y quiso ser.

“No hay nada más profundo que lo superficial porque lo que se demuestra es lo que no se puede tapar. La idea es que la gente no piense como superficial la indumentaria, y que sepa que con ella dice muchas cosas, incluso hay culturas antiguas que consideraban la imagen como lo más íntimo del ser de una persona”, porque lo exterior es un reflejo del interior.

Las crisis y los cambios son los disparadores para el surgimiento de nuevos puntos de vista o el análisis de las cosas vividas. Uno de los aspectos que las personas quieren modificar en estos momentos está vinculado con la imagen, pero la dificultad se centra en que muchas veces la imagen que el espejo refleja de cada uno no es la misma que se ha construido en la mente, es decir, no coincide el autoconcepto y el autoestima con lo que los demás piensan de uno.

“Cuando una persona comienza con el estudio de su exterioridad tiene que estar en un momento indicado de su vida. Mucha gente no quiere saber si la imagen que tiene de sí coincide con lo que se es, ni mirarse, ni saber lo que el otro piensa de ella”, así surge el miedo a enfrentarse con esa realidad y prefiere mantener su pensamiento, a pesar que eso traiga periodos de insatisfacción o incomodidad.

Para Lombardi, son muchos los que creen que analizar la forma de vestir está vinculado con los dictámenes de la moda; “pero nada está más lejos, porque de acuerdo a como uno se vista será como es su interior, su reflejo. No podes disimular quien sos”.

“Creo que en esta sociedad hay mucha gente disfrazada, porque no son coherentes entre lo que son y lo que muestran. Por ejemplo, algunos se describen como creativos y divertidos, pero visten de negro, y están siempre con los brazos cruzados”.

A pesar de esta diferencia entre el modo de ser y de vestir, Lombardi considera que “hay que escuchar a la persona al momento de analizar el uso que le da a determinada prenda, porqué se siente cómoda con ella y porque momento de su vida está atravesando”, ya que “la imagen es lo más íntimo que uno tiene, y en consecuencia no puede venir otro a destruirla” y agregó que “la ropa es quien sos, quien fuiste y quien queres ser”.

De acuerdo con los estudios realizados en el campo de la filosofía de la imagen, la misma está regida por leyes de colorimetría y geometría, por lo cual no es necesario seguir estrictamente los mandatos de la moda ni de acuerdo a las marcas, porque no están pensadas para todas las personas, los cuerpos y las actividades que realiza cada uno. Además, “para mí no hay nada más lindo que ser original. La copia a nadie le gusta, hay que usar algunas cosas de moda, pero no todas”, y en relación a las marcas, Lombardi sostuvo “que hay que salir (de ellas), aprender a comprar fuera de la publicidad y generar un propio estilo”, porque este “es el pensamiento en acción, es un sello personal”.

A partir de su trabajo como asesora personal y de empresas, la periodista evidenció que los hombres asocian la imagen con la profesionalidad, la autoridad y la seguridad que tienen o quieren representar, pero “muchos dejan su estética en manos de sus esposas, por lo cual ella avanza y avasalla su imagen, rompiendo con el espacio de intimidad que implica elegir una prenda o un estilo según quien es”.

El adolescente, por su parte, está en una etapa de transición por el cual se descubre y se piensa. “En esta edad la indumentaria cumple un papel fundamental porque va a hacer aceptado por el grupo si cumple con determinados parámetros de vestimenta. Sigue el mandato de alguien porque todavía no se no sabe quien es”.

Sin embargo, está lógica adolescente “no puede encontrarse en una mujer de mediana edad, cuyo cuerpo y mente no son los mismos que en la juventud”, explicó Lombardi y agregó que “una mujer se puede ver hermosa sin importar la edad, sólo necesita aceptarse y tener una mejor imagen de sí misma”.

“Creo que la mujer – continúo- está enojada con su imagen, es enemiga de ella misma, acrecentado por la imagen que se muestra en los medios. Si no está conforme consigo misma, el cambio debe empezar por dentro y aceptarse tal cual es”.

“La imagen es un reflejo del interior de uno mismo, por lo cual creo que hay que animarse a ser, a no estar detrás de una marca o moda, hacerse cargo de la edad y del rol que uno tiene y no permitir que un tercero defina quien es cada uno”.

Fuente: diario El Atlántico