Por Henry David Thoreau
Un hecho presentado desnudamente es seco. Debe ser el vehículo de alguna humanidad para que nos interese. Es como dar una piedra a un hombre que te pide pan. Ultimamente la moral es todo en todo, y no nos importa si la verdad inferior es sacrificada a la superior, como cuando el moralista fabula y hace que los animales hablen y actúen como humanos. El hecho debe ser cálido, húmedo, encarnado, haber sido respirado al menos. Un hombre no ha visto una cosa que no ha sentido.
Decía Walter Benjamín que un libro de citas de otros, sería un libro perfecto, ya que estas enriquecen lo nuestro y convierten nuestra obra en una “obra colectiva”. Lejos de la perfección se encuentra esta iniciativa, pero si vale como lugar donde compartir distintos textos, con el sentido de entender este día a día que nos toca en el mundo. La intención no será cambiarlo, sólo la de tratar de entenderlo.
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martes, marzo 16
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