Por Ema Wolf
Me parece simplificador hablar de "productos globalizados". Suena a etiqueta preventiva: contiene aditivos, manténgalo alejado de los niños. No todo lo globalizado es malo. Ni lo artesanal es necesariamente bueno. Es llamativa la desconfianza con que se mira a Harry Potter, por ejemplo, cuando es mejor que mucho de lo que leíamos -recortado, adaptado, mal traducido- en la venerada colección Robin Hood. A veces nos olvidamos de la chatarra no globalizada que consumíamos de chicos, que sin embargo no impidió que nos convirtiéramos, con tiempo y oportunidad, en receptores más exigentes.
El gran tema es, como en todas las cosas, poder discernir. Y poder discernir sin prejuicios. El espacio se lo van a proporcionar la educación escolar y el entorno. Con las limitaciones que ambos tienen, sabiendo que quien rodea al chico está condicionado a su vez por su propia educación. Si la familia consume Tinelli, ¿por qué preocuparse si sus hijos consumen Barbie?
Yo no le prohibiría nada a un chico, ni lo tendría en una jaulita alimentado a Borges. Trataría de abrirle todos los espacios posibles pero le enseñaría a acercarse críticamente a ellos, discutirlos, involucrarse en el valor de lo que recibe. Entonces vuelvo la mirada hacia la educación, por donde todos pasan: hay que reforzarla, hacerla más apta. Mi generación fue testigo y víctima del deterioro que se inició en el 66, más todo lo que nos pasó luego, que nos dejó mancados (ojo: no marcados), muy indefensos. Si no es la educación, no veo qué otra cosa puede romper ese vicioso ida y vuelta. No importa tanto, en definitiva, qué ponen delante de uno sino cómo podés pararte frente a eso, cuál es tu margen para discriminar.
Cuando escucho "los chicos leen menos que antes", nunca sé a qué "antes" se refieren: si a doscientos años atrás o cincuenta. Que los chicos dedican menos tiempo a los libros que cuando los libros eran el único vehículo cultural es obvio. No sé por qué genera tanta ansiedad que adopten otros consumos: están allí, en la sociedad que les ofrecimos cuando llegaron al mundo.
Decir "ya no leen" es otra cosa. Es suponer no sólo que no leen libros sino que tampoco frecuentan otras formas de lectura en otros soportes igualmente válidos. Yo creo que los chicos están interesados en leer, incluso libros, si los dejan, es decir, si les brindan las condiciones. Hacer una autocrítica de estas condiciones demandaría muchas páginas; señalo una sola que, insólitamente, pasa casi inadvertida: la provisión de libros al alcance de los chicos es raquítica. Y los lectores se hacen con libros, no tanto con simposios de promoción de la lectura. Últimamente se han comprado muchos libros para las escuelas, pero aun así creo que estamos tratando de promover la lectura con un 10% de los que hacen falta.
ADN Cultura
Decía Walter Benjamín que un libro de citas de otros, sería un libro perfecto, ya que estas enriquecen lo nuestro y convierten nuestra obra en una “obra colectiva”. Lejos de la perfección se encuentra esta iniciativa, pero si vale como lugar donde compartir distintos textos, con el sentido de entender este día a día que nos toca en el mundo. La intención no será cambiarlo, sólo la de tratar de entenderlo.
lunes, noviembre 1
El consumo en números
El 100% de los niños está expuesto a la televisión
El 54% a la radio
El 64% a Internet
El 46% a revistas de historietas
El 54% a libros
El 55% a revistas infantiles no de historietas
El 34% a diarios
El 29% tiene una alta exposición a la televisión (más de 30 horas por semana)
El 32% a la radio
El 41% a internet
El 9% a revistas de historietas
El 15% a libros
El 7% a revistas infantiles no de historietas
El 10% a diarios
El 39% compró o le compraron un CD en el último mes
El 31% alquiló o le alquilaron una película en DVD en el último mes
El 63% compró o le compraron una película en DVD en el último mes
El 23% fue al cine en el último mes
Cuando se les pregunta cuáles son los tres personajes favoritos:
El 97% menciona personajes de la televisión
De ellos:
El 18% menciona a Ben 10
El 17% a Bart Simpson
y el 15% a Homero Simpson
El 74% tiene una banda o cantante favorito
El 36% elige a Daddy Yankee, seguido por los Jonas Brothers ( 10% ) y Hannah Montana ( 8% )
El 40% tiene un deportista favorito.
De ellos, el 25% menciona a Lionel Messi, el 14% a Martín Palermo y el 11% a Martín del Potro.
Fuente: Informe Kiddo´s 2009-2010, realizado por la consultora Markwald, La Madrid & Asociados, entre 1203 niños de 6 a 11 años de GBA, Córdoba, Rosario y Mendoza
ADN Cultura
El 54% a la radio
El 64% a Internet
El 46% a revistas de historietas
El 54% a libros
El 55% a revistas infantiles no de historietas
El 34% a diarios
El 29% tiene una alta exposición a la televisión (más de 30 horas por semana)
El 32% a la radio
El 41% a internet
El 9% a revistas de historietas
El 15% a libros
El 7% a revistas infantiles no de historietas
El 10% a diarios
El 39% compró o le compraron un CD en el último mes
El 31% alquiló o le alquilaron una película en DVD en el último mes
El 63% compró o le compraron una película en DVD en el último mes
El 23% fue al cine en el último mes
Cuando se les pregunta cuáles son los tres personajes favoritos:
El 97% menciona personajes de la televisión
De ellos:
El 18% menciona a Ben 10
El 17% a Bart Simpson
y el 15% a Homero Simpson
El 74% tiene una banda o cantante favorito
El 36% elige a Daddy Yankee, seguido por los Jonas Brothers ( 10% ) y Hannah Montana ( 8% )
El 40% tiene un deportista favorito.
De ellos, el 25% menciona a Lionel Messi, el 14% a Martín Palermo y el 11% a Martín del Potro.
Fuente: Informe Kiddo´s 2009-2010, realizado por la consultora Markwald, La Madrid & Asociados, entre 1203 niños de 6 a 11 años de GBA, Córdoba, Rosario y Mendoza
ADN Cultura
martes, octubre 19
viernes, octubre 15
De Cornelius Castoriadis
El primero es que la evolución de las sociedades modernas tiende
a destruir todas las oportunidades de socialización significativa.
Por ejemplo tiende a destruir las ciudades: destruye los barrios,
y hasta tiende a destruir la empresa como lugar en donde la
gente puede socializarse. El capitalismo moderno esta casi a punto
de lograr la “hazaña” de destruir una de las creaciones mas
geniales de la humanidad desde hace mil años: la ciudad. La
ciudad actual está destruida porque está cada vez mas fragmentada.
Está fragmentada en tres grandes pedazos que viven entre
si relaciones absolutamente exteriores: las zona de comercios,
oficinas, etc, la zona residenciales ricas y los guetos . Pero la
suma de estas tres cosas no hacen una ciudad. Ahora bien, todos
los movimientos sociales importantes que se han conocido
siempre se apoyaron sobre socializaciones y colectivizaciones
existentes. Tanto los movimientos campesinos como los obreros,
partían del campo o de las empresas. Las insurrecciones del
siglo XIX partian de los barrios obreros. La cuestión que se plantea
ahora entonces es de qué manera una sociedad atomizada
como es la contemporánea puede convertirse en la fuente, en el
origen, de movimientos colectivos democráticos. Siendo que las
personas se ignoran totalmente y son extraños u hostiles unos a
otros.
Y la segunda cuestión es mas pesada, es la que concierne a la
apatía actual, al giro hacia el consumo. Todo el mundo sabe que
las sociedades contemporáneas occidentales son las primeras
sociedades en la historia de la humanidad en que la religión ya no
juega un rol central (y ciertamente no soy yo quien lo lamenta).
Las religiones a su manera mistificadora siempre jugaron un rol
importante, fundamental en la institución de las sociedades. No
simplemente como decía Marx que le daba un complemento de
justificaciones solemnes al orden social existente. Es algo mas
profundo que eso. Ocurre que el hombre es un animal que busca
el sentido, un “animal” que vive bajo el sentido. Y qué era lo que
le proveía el sentido a la vida humana en las sociedades pasadas:
la religión. Esa manera de darle sentido a la vida es la expresión
misma de la heteronomía. La base de toda religión es el mandamiento
divino y es por eso que imponen éticas heterónomas a los
hombres, y que crean sociedades heterónomas: porque no sólo
los mandamientos sino el sentido de la vida viene de la concordancia
de la vida individual con el espíritu de la religión.
Bueno eso ahora terminó. Es por eso que asistimos a tentativas
de retorno ya sea a fuentes de estilo religioso. Por ejemplo en los
países islámicos o la India donde la poblaciones rehusan la aceptación
del sentido que implica la modernidad, una modernidad
que no puede ofrecerles otra cosa mas que consumo, e incluso
tampoco les da eso. El consumo, la televisión y todos esos fenómenos
son agentes de compensaciones con respecto al vacío
del sentido de la vida contemporánea. Si no se sabe por qué se
vive ni por qué se va a morir entonces se compra un nuevo auto;
se busca el sentido... por televisión. Todo esto quiere decir que
para que haya un cambio en las actitudes políticas, es necesario
que a la vez la gente reconozca el vacío de esta “puesta en sentido”
y que descubra que poseen la capacidad de darle ellos mismos
el sentido a su vida. Y que por lo tanto pase a la acción
colectiva que podrá permitir la creación de una sociedad en la
que cada uno pudiera dar el sentido que cree que tiene su vida y
su muerte.
Esas son las dos grandes cuestiones que yo creo que hay que
plantearse cuando se mira la sociedad contemporánea. No para
extraer conclusiones pesimista u optimistas, sino para tratar de
ser lúcido, con relación a las posibilidades de evolución y en
relación al verdadero problema político. Porque es un problema
político reconstituir la colectividad. Y es un problema político
reflexionar sobre una sociedad donde por primera vez no habrá
significaciones impuestas de manera heterónoma sino que la sociedad
podrá ella misma crear sus significaciones e investirlas,
apasionarse por ellas, amarlas, sabiendo a la vez que constituyen
una obra humana y que no han caído del cielo.
a destruir todas las oportunidades de socialización significativa.
Por ejemplo tiende a destruir las ciudades: destruye los barrios,
y hasta tiende a destruir la empresa como lugar en donde la
gente puede socializarse. El capitalismo moderno esta casi a punto
de lograr la “hazaña” de destruir una de las creaciones mas
geniales de la humanidad desde hace mil años: la ciudad. La
ciudad actual está destruida porque está cada vez mas fragmentada.
Está fragmentada en tres grandes pedazos que viven entre
si relaciones absolutamente exteriores: las zona de comercios,
oficinas, etc, la zona residenciales ricas y los guetos . Pero la
suma de estas tres cosas no hacen una ciudad. Ahora bien, todos
los movimientos sociales importantes que se han conocido
siempre se apoyaron sobre socializaciones y colectivizaciones
existentes. Tanto los movimientos campesinos como los obreros,
partían del campo o de las empresas. Las insurrecciones del
siglo XIX partian de los barrios obreros. La cuestión que se plantea
ahora entonces es de qué manera una sociedad atomizada
como es la contemporánea puede convertirse en la fuente, en el
origen, de movimientos colectivos democráticos. Siendo que las
personas se ignoran totalmente y son extraños u hostiles unos a
otros.
Y la segunda cuestión es mas pesada, es la que concierne a la
apatía actual, al giro hacia el consumo. Todo el mundo sabe que
las sociedades contemporáneas occidentales son las primeras
sociedades en la historia de la humanidad en que la religión ya no
juega un rol central (y ciertamente no soy yo quien lo lamenta).
Las religiones a su manera mistificadora siempre jugaron un rol
importante, fundamental en la institución de las sociedades. No
simplemente como decía Marx que le daba un complemento de
justificaciones solemnes al orden social existente. Es algo mas
profundo que eso. Ocurre que el hombre es un animal que busca
el sentido, un “animal” que vive bajo el sentido. Y qué era lo que
le proveía el sentido a la vida humana en las sociedades pasadas:
la religión. Esa manera de darle sentido a la vida es la expresión
misma de la heteronomía. La base de toda religión es el mandamiento
divino y es por eso que imponen éticas heterónomas a los
hombres, y que crean sociedades heterónomas: porque no sólo
los mandamientos sino el sentido de la vida viene de la concordancia
de la vida individual con el espíritu de la religión.
Bueno eso ahora terminó. Es por eso que asistimos a tentativas
de retorno ya sea a fuentes de estilo religioso. Por ejemplo en los
países islámicos o la India donde la poblaciones rehusan la aceptación
del sentido que implica la modernidad, una modernidad
que no puede ofrecerles otra cosa mas que consumo, e incluso
tampoco les da eso. El consumo, la televisión y todos esos fenómenos
son agentes de compensaciones con respecto al vacío
del sentido de la vida contemporánea. Si no se sabe por qué se
vive ni por qué se va a morir entonces se compra un nuevo auto;
se busca el sentido... por televisión. Todo esto quiere decir que
para que haya un cambio en las actitudes políticas, es necesario
que a la vez la gente reconozca el vacío de esta “puesta en sentido”
y que descubra que poseen la capacidad de darle ellos mismos
el sentido a su vida. Y que por lo tanto pase a la acción
colectiva que podrá permitir la creación de una sociedad en la
que cada uno pudiera dar el sentido que cree que tiene su vida y
su muerte.
Esas son las dos grandes cuestiones que yo creo que hay que
plantearse cuando se mira la sociedad contemporánea. No para
extraer conclusiones pesimista u optimistas, sino para tratar de
ser lúcido, con relación a las posibilidades de evolución y en
relación al verdadero problema político. Porque es un problema
político reconstituir la colectividad. Y es un problema político
reflexionar sobre una sociedad donde por primera vez no habrá
significaciones impuestas de manera heterónoma sino que la sociedad
podrá ella misma crear sus significaciones e investirlas,
apasionarse por ellas, amarlas, sabiendo a la vez que constituyen
una obra humana y que no han caído del cielo.
martes, octubre 12
¿Cuánto durarán los diarios de papel?
por Roberto Guareschi, Periodista.
El New York Times admite que en algún momento tendrá que cancelar su edición de papel. USA Today anuncia que va a enfocarse en los dispositivos móviles. The Guardian dice que será más “radical“ en lo digital. Son grandes diarios a los que no le va bien: USA Today ha sido el más vendido de Estados Unidos; el New York Times es quizás el más influyente del mundo; The Guardian, aspira a estar cerca de eso.
¿Cuánto les queda en papel? ¿Cinco, diez, quince años? Para pensar una respuesta no hay que mirar solamente las cuestiones prácticas o biológicas: tecnologías que hagan cada vez más atractivos los soportes para leer y trabajar, o la extinción de los que se criaron en la cultura del papel. El factor más importante será el económico: las ediciones de papel durarán hasta que ya no sean económicamente viables.
Pero mientras los medios nacidos en papel avanzan en su transición tardía y lenta hacia lo digital, otros medios nativos digitales -periodísticos o con alguna vinculación con el periodismo- están abriendo nuevos terrenos y colonizándolos. Corren con mucha ventaja.
Otras noticias, tan importantes como las que abren esta columna, muestran la naturaleza de ese movimiento:
El Huffington Post, publicación digital nacida como blog político, le muerde los talones al New York Times, el diario con más visitantes de la Red, y ya dejó atrás al Washington Post y al Los Angeles Times. Lo logró con poca plata y menos periodistas que los diarios, eligiendo material periodístico que circula en la red: lo resume o simplemente lo anuncia, y brinda vínculos con las producciones originales. También ofrece columnistas y bloggers prestigiosos o populares pero, excepto eso, produce poco material propio. Esto, en el ámbito de lo periodístico.
Veamos otra noticia, ahora en un ámbito híbrido, el de las redes sociales y su intersección con el periodismo. Facebook ha sobrepasado a Google News como enviador de tráfico a los sites de noticias (y aquí). Facebook es una red social; allí la gente arma comunidades y comparte todo tipo de contenidos, entre ellos, periodísticos. Google News es sólo un agregador de noticias: las ofrece ordenadas según su popularidad, entre otros atributos. Aquí los usuarios no se conectan entre ellos.
Así como Facebook aumenta la cantidad de gente que va a los diarios online, también aumenta (junto con Twitter) ratings de la televisión. Lo hace porque los usuarios suelen mirar grandes eventos mientras los comentan chateando con sus amigos (Pettinato, precursor local, agregó el diálogo con el programa).
Los ejemplos confirman que la gente necesita un lugar donde compartir y discutir los contenidos, antaño actividades exclusivas de los diarios de papel, si bien realizadas precariamente. Y también confirman un camino ineludible para el periodismo: más interactividad con el medio y entre los usuarios, más participación en la construcción de contenidos, y la posibilidad de emplear lenguajes verdaderamente multimedia. Este camino, a su vez, abre otros como la elaboración colectiva de contenidos periodísticos y la posibilidad de participar en el proceso de llevar al mundo físico acciones planificadas en la red.
Los diarios lo saben pero no quieren o no pueden poner más energía en eso. O lo hacen con la vieja receta de los grandes diarios generalistas -un poco de todo para todos. Algunos pecan por comodidad, otros por miedo (tienen mucho que perder), otros por ignorancia.
Antes o después de que muera el papel se habrá construído otro periodismo. Grandes grupos económicos, vinculados al periodismo (News Corporation, Grupo Clarín, Rede Globo) o lejanos de él (Google, Telefónica) sostendrán a un periodismo que los ayude a conservar su poder y las relaciones de poder en el sistema. Pero por primera vez en la historia también la gente puede construir o ayudar a construir un periodismo propio. Es una tarea difícil y tendrá adversarios gigantescos . Y nadie puede dar por sentada la calidad y la eficacia de ese periodismo. Aún así vale la pena intentarlo una y muchas veces.
http://robertoguareschi.com
El New York Times admite que en algún momento tendrá que cancelar su edición de papel. USA Today anuncia que va a enfocarse en los dispositivos móviles. The Guardian dice que será más “radical“ en lo digital. Son grandes diarios a los que no le va bien: USA Today ha sido el más vendido de Estados Unidos; el New York Times es quizás el más influyente del mundo; The Guardian, aspira a estar cerca de eso.
¿Cuánto les queda en papel? ¿Cinco, diez, quince años? Para pensar una respuesta no hay que mirar solamente las cuestiones prácticas o biológicas: tecnologías que hagan cada vez más atractivos los soportes para leer y trabajar, o la extinción de los que se criaron en la cultura del papel. El factor más importante será el económico: las ediciones de papel durarán hasta que ya no sean económicamente viables.
Pero mientras los medios nacidos en papel avanzan en su transición tardía y lenta hacia lo digital, otros medios nativos digitales -periodísticos o con alguna vinculación con el periodismo- están abriendo nuevos terrenos y colonizándolos. Corren con mucha ventaja.
Otras noticias, tan importantes como las que abren esta columna, muestran la naturaleza de ese movimiento:
El Huffington Post, publicación digital nacida como blog político, le muerde los talones al New York Times, el diario con más visitantes de la Red, y ya dejó atrás al Washington Post y al Los Angeles Times. Lo logró con poca plata y menos periodistas que los diarios, eligiendo material periodístico que circula en la red: lo resume o simplemente lo anuncia, y brinda vínculos con las producciones originales. También ofrece columnistas y bloggers prestigiosos o populares pero, excepto eso, produce poco material propio. Esto, en el ámbito de lo periodístico.
Veamos otra noticia, ahora en un ámbito híbrido, el de las redes sociales y su intersección con el periodismo. Facebook ha sobrepasado a Google News como enviador de tráfico a los sites de noticias (y aquí). Facebook es una red social; allí la gente arma comunidades y comparte todo tipo de contenidos, entre ellos, periodísticos. Google News es sólo un agregador de noticias: las ofrece ordenadas según su popularidad, entre otros atributos. Aquí los usuarios no se conectan entre ellos.
Así como Facebook aumenta la cantidad de gente que va a los diarios online, también aumenta (junto con Twitter) ratings de la televisión. Lo hace porque los usuarios suelen mirar grandes eventos mientras los comentan chateando con sus amigos (Pettinato, precursor local, agregó el diálogo con el programa).
Los ejemplos confirman que la gente necesita un lugar donde compartir y discutir los contenidos, antaño actividades exclusivas de los diarios de papel, si bien realizadas precariamente. Y también confirman un camino ineludible para el periodismo: más interactividad con el medio y entre los usuarios, más participación en la construcción de contenidos, y la posibilidad de emplear lenguajes verdaderamente multimedia. Este camino, a su vez, abre otros como la elaboración colectiva de contenidos periodísticos y la posibilidad de participar en el proceso de llevar al mundo físico acciones planificadas en la red.
Los diarios lo saben pero no quieren o no pueden poner más energía en eso. O lo hacen con la vieja receta de los grandes diarios generalistas -un poco de todo para todos. Algunos pecan por comodidad, otros por miedo (tienen mucho que perder), otros por ignorancia.
Antes o después de que muera el papel se habrá construído otro periodismo. Grandes grupos económicos, vinculados al periodismo (News Corporation, Grupo Clarín, Rede Globo) o lejanos de él (Google, Telefónica) sostendrán a un periodismo que los ayude a conservar su poder y las relaciones de poder en el sistema. Pero por primera vez en la historia también la gente puede construir o ayudar a construir un periodismo propio. Es una tarea difícil y tendrá adversarios gigantescos . Y nadie puede dar por sentada la calidad y la eficacia de ese periodismo. Aún así vale la pena intentarlo una y muchas veces.
http://robertoguareschi.com
martes, septiembre 28
jueves, septiembre 9
Stephen Hawking: "Dios no fue necesario para la creación"
En su nuevo libro "The Grand Design", que se podría traducir como "el gran diseño", el científico Stephen Hawking explica el universo mediante una serie de teorías complejas. En pasajes publicados por el diario británico The Times, Hawking escribió que "no es necesario invocar a Dios... para que el universo exista". "En vista de que hay una ley como la de la gravedad, el universo puede crearse y se creará a partir de la nada. La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, por la que existe el universo, por la que nosotros existimos".
En su "Breve historia del tiempo", Hawking parecía aceptar la posibilidad de un dios creador al señalar que la elaboración de una teoría completa permitiría a los humanos "conocer la mente de Dios". "The Grand Design", que según sus editores es la primera gran obra de Hawking en casi una década, refuta la teoría de Isaac Newton de que Dios tuvo necesariamente que participar en la creación porque nuestro sistema solar no pudo haber salido del caos simplemente gracias a la naturaleza.
Hawking, sin embargo, sostiene que no es tan sencillo. Para entender el universo, sostiene, es necesario conocer cómo y por qué se comporta como lo hace, llamando a esa búsqueda "la pregunta máxima de la Vida, el Universo y Todo". "Vamos a tratar de contestarla con este libro", escribió. "A diferencia de la respuesta dada en 'The Hitchhiker's Guide to the Galaxy' (Guía del viajero galáctico), la nuestra no será simplemente '42'''. El número 42 es una respuesta deliberadamente absurda a la llamada pregunta máxima, elegida por el autor de ciencia ficción Douglas Adams.
Hawking, reconocido por su trabajo sobre los agujeros negros, expresó que el descubrimiento en 1992 de otro planeta orbitando una estrella que no es el Sol hace que "las coincidencias de nuestras condiciones planetarias ... sean mucho menos notables y mucho menos convincentes como pruebas de que la Tierra fue diseñada cuidadosamente, sólo para complacer a los seres humanos".
En su libro de 1988 "Una breve historia del tiempo", de gran éxito de ventas, Hawking pareció aceptar la posibilidad de un creador, al decir que el descubrimiento de una teoría completa sería "el triunfo máximo de la razón humana, ya que entonces conoceríamos a la mente de Dios". Con "The Grand Design", sin embargo, el científico parece alejarse de su opinión anterior, diciendo que la física puede explicar cosas sin necesidad de un "creador benévolo que creó el universo para nuestro beneficio".
Hawking se jubiló el año pasado como profesor titular de la Cátedra Lucasiana de Matemática de la Universidad de Cambridge, después de 30 años en el cargo. Uno de los primeros titulares de la cátedra fue Newton. El nuevo libro, escrito junto con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, será puesto a la venta el 9 de septiembre por la editorial Bantam Press.
www.elobservadorglobal.com
En su "Breve historia del tiempo", Hawking parecía aceptar la posibilidad de un dios creador al señalar que la elaboración de una teoría completa permitiría a los humanos "conocer la mente de Dios". "The Grand Design", que según sus editores es la primera gran obra de Hawking en casi una década, refuta la teoría de Isaac Newton de que Dios tuvo necesariamente que participar en la creación porque nuestro sistema solar no pudo haber salido del caos simplemente gracias a la naturaleza.
Hawking, sin embargo, sostiene que no es tan sencillo. Para entender el universo, sostiene, es necesario conocer cómo y por qué se comporta como lo hace, llamando a esa búsqueda "la pregunta máxima de la Vida, el Universo y Todo". "Vamos a tratar de contestarla con este libro", escribió. "A diferencia de la respuesta dada en 'The Hitchhiker's Guide to the Galaxy' (Guía del viajero galáctico), la nuestra no será simplemente '42'''. El número 42 es una respuesta deliberadamente absurda a la llamada pregunta máxima, elegida por el autor de ciencia ficción Douglas Adams.
Hawking, reconocido por su trabajo sobre los agujeros negros, expresó que el descubrimiento en 1992 de otro planeta orbitando una estrella que no es el Sol hace que "las coincidencias de nuestras condiciones planetarias ... sean mucho menos notables y mucho menos convincentes como pruebas de que la Tierra fue diseñada cuidadosamente, sólo para complacer a los seres humanos".
En su libro de 1988 "Una breve historia del tiempo", de gran éxito de ventas, Hawking pareció aceptar la posibilidad de un creador, al decir que el descubrimiento de una teoría completa sería "el triunfo máximo de la razón humana, ya que entonces conoceríamos a la mente de Dios". Con "The Grand Design", sin embargo, el científico parece alejarse de su opinión anterior, diciendo que la física puede explicar cosas sin necesidad de un "creador benévolo que creó el universo para nuestro beneficio".
Hawking se jubiló el año pasado como profesor titular de la Cátedra Lucasiana de Matemática de la Universidad de Cambridge, después de 30 años en el cargo. Uno de los primeros titulares de la cátedra fue Newton. El nuevo libro, escrito junto con el físico estadounidense Leonard Mlodinow, será puesto a la venta el 9 de septiembre por la editorial Bantam Press.
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